Argentina, los fondos buitres y la lucha por el modelo de país

Argentina, los fondos buitres y la lucha por el modelo de país

fondos buitre

La seguridad jurídica en la que tanto insisten los empresarios a la hora
de
invertir, no implica sostener indefinidamente los derechos hoy existentes
cuando las condiciones sociales, políticas y económicas determinan su
cambio. En realidad, la historia del hombre es un constante reemplazo de
las antiguas leyes por otras que son acordes con la nueva época
transitada,
en virtud de la transformación social. Por ejemplo, en este contexto
debemos entender la sustitución de los derechos del señor feudal por
los
dictámenes de los nuevos mercaderes que acaba por consolidar el
capitalismo. Hoy, los presuntos derechos adquiridos por la patronal
tampoco
son inamovibles, infalibles o más allá de toda consideración; así, el
cambio hacia el modelo nacional y popular no es estático ni puede
considerarse como un agravio contra la actividad privada cuando el
gobierno
acompaña el desarrollo de la colectividad bajo los términos del
bienestar
común.

Además, el neoliberalismo nos demostró lo lejos que podría llegar con
sus
irracionalidades porque su crisis en los casos de Argentina, Ecuador, de
Bolivia o Venezuela son todos paradigmas de la incapacidad de la derecha
para resguardar la seguridad jurídica que ellos mismos plantean. En
otras
palabras, la crisis terminal de esos países nos reveló la imposibilidad
del
neoliberalismo para respetar los contratos cuando las bases económicas,
sociales, políticas y culturales del sistema son insostenibles. La
debacle
del régimen confirmó también la necesidad absoluta de buscar la
sustentabilidad económica para sostener la seguridad jurídica. Es
decir, es
decisiva la compatibilidad de los contratos con el sostén
macroeconómico
porque éste los contiene; o sea, si el sostén macroeconómico es
inviable,
los contratos no pueden cumplirse y la seguridad jurídica no existe.
Entramos así en el tema de la gobernabilidad, que no es menor cuando es
la
élite quien controla gran parte del poder. De hecho, desde las sombras
accionan contra la democracia, contra la seguridad jurídica, etc. Lo
hacen
porque buscan desestabilizar al gobierno popular, porque intentan
desfinanciarlo a través de los golpes de mercados, del boicot e incluso
de
un pretendido default en el caso argentino.

En conclusión, el problema de Argentina con los fondos buitres no es
económico. En realidad, ese país no solo depositó el dinero que
correspondía a los bonistas sino que además la semana pasada canceló
la
primera cuota de la deuda que tiene con el Club de París. Entonces, no
sé
cuál es el default al que se refieren los especuladores. Inventarán
algún
término al respecto, de hecho ya se habla de “default parcial”. Y
aunque
creo que Griesa no está en sus plenas facultades para ser juez, la
parcialidad de sus sentencias así lo dictaminan, el asunto tampoco es
jurídico. El conflicto es político: es entre los representantes de la
economía de las finanzas- de esa que finalmente no genera riqueza sino
que
se la apropia- y quienes creemos en un modelo económico basado en la
producción, en el consumo popular, en el ahorro interno, en la industria
nacional y en los capitales propios. Por último, le guste a quien le
guste
en Argentina quien representa eso y mucho más, quien no puede ser
marginado
cuando nos referimos al movimiento popular o al "desarrollismo", es
precisamente el peronismo.
Alfredo A. Repetto Saieg.
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