Científico argentino llama a un “boicot” contra los medios que “apoyen la reducción científica”

Científico argentino llama a un “boicot” contra los medios que “apoyen la reducción científica”

El joven científico, hasta ayer columnista del diario Clarín, reaccionó luego de que el matutino nacional publicara un artículo que avala la política de recortes en el Conicet.

“El Conicet decidió darles prioridad a los investigadores más útiles para el país”, tituló el diario Clarín. Entonces, el científico Fabricio Ballarini, reaccionó y dejó asentado en su cuenta de Twuitter que dejaba su lugar de columnista en el matutino por “apoyar sistemáticamente la reducción de la ciencia Argentina”.

Es que el título, es al menos, controvertido, por dos cuestiones: da a entender que considera positiva la medida y también que dentro del Conicet existe investigaciones que no son inútiles.

Ballarini, es investigador del Conicet en el Laboratorio de Memoria del Instituto de Biología Celular y Neurociencias “Dr. De Robertis”, de la Universidad de Buenos Aires, es licenciado en ciencias biológicas egresado de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Además, es autor del libro REC: Por qué recordamos lo que recordamos y olvidamos lo que olvidamos” y conductor del programa ¿Neuroqué? en el canal Paka Paka.

En tanto, además de desempeñarse como divulgador científico en otros medios radiales como televisivos, era columnista invitado en el diario Clarín cuando desde ese medio de prensa se mostró adhesión a las medidas  que se están llevando a cabo.

“No existe ciencia útil o inútil. En cambio. Si existen políticas científicas útiles e inútiles. ¡No al vaciamiento del capital científico!”, manifestó Ballarini y luego hizo el anuncio: “Por apoyar sistemáticamente la reducción de la ciencia Argentina dejo de escribir para clarincom como columnista invitado”.

 

En cuanto a las medidas anunciadas para este año, el organismo aprobó con un solo voto en disidencia (el de la doctora Dora Barrancos, representante por el área de Ciencias Sociales) 450 vacantes, alrededor de la mitad de lo que se ofrecía hasta 2015. El 50% se asignará a temas estratégicos y tecnologías, y el otro 50%, a las grandes áreas (ciencias básicas). Por lo menos el 30% del total de los cargos deberán distribuirse en zonas no centrales.

Durante el encuentro concretado ayer entre los miembros del directorio, según dijo el ministro Lino Barañao, se aseguró que hasta el 31 de diciembre seguirá el “proceso de transición” para resolver la situación de los 498 becarios evaluados y recomendados que no fueron incorporados en 2016 por los recortes.

Según los funcionarios, ya comenzaron “las negociaciones políticas” con otros organismos del sistema científico que podrían incorporarlos, como el INTI, el INTA y el Instituto Nacional del Agua.

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