Descubre las propiedades y usos de la menta

Descubre las propiedades y usos de la menta

Además de sus usos tradicionales para mejorar dolencias estomacales, la menta también puede aplicarse de forma tópica para aliviar picaduras de insectos e incluso dolores musculares.

Se trata de una planta que crece en todo el mundo pero es originaria de la región mediterránea. Lo mejor de todo es que tiene muchos beneficios para nuestra salud y que la podemos consumir de diferentes maneras.

Conoce las propiedades de la menta en el siguiente artículo y no dudes en tener una planta en casa para aprovecharla en todo momento.

Datos interesantes sobre la menta

  • Durante el Imperio Romano se empleaba mucho como planta medicinal, y por este motivo la trasladaron a diferentes países y ciudades.
  • Crece rápidamente en tierra y en lugares húmedos, se ramifica y puede llegar a formar una mata de medio metro de ancho.
  • Las flores de la menta pueden ser de color violeta o blanco. Aparecen a medida que avanza el crecimiento de la planta.
  • Existen unas 25 subespecies de plantas dentro de la misma familia de la menta como, por ejemplo, el romero, el tomillo y el orégano. Todas se conocen como hierbas aromáticas.
  • Las hojas de menta se emplean para elaborar infusiones, pero también podemos aprovechar sus aceites esenciales y aplicarla de manera externa.
  • Esta maravillosa planta nos aporta vitaminas A y C, ácidos grasos Omega 3 y minerales de todo tipo.
  • La menta crece sin problemas en cualquier clima, sea en un jardín o en una maceta en casa. Debes tener cuidado de no exponerla demasiado al sol o que le falte riego. Las hojas se recogen durante todo el año.
  • Su nombre científico es “Mentha”, que proviene del nombre de la ninfa griega amante de Plutón. Por ser tan celosa la convirtió en planta.

Propiedades de la menta para la salud

El uso interno de esta planta es realmente beneficioso para nuestra salud. Tiene muchas propiedades para tratar diversas dolencias.

Para el aparato digestivo

Es usada luego de las comidas para que el estómago “se asiente”. También sirve para aliviar las flatulencias y digerir mejor el alimento. Es recomendable en los casos de dolor estomacal por ser antiespasmódica y antivomitiva (sobre todo después de comer mucho).

Aumenta la secreción de jugos gástricos. Ayuda a reducir las náuseas, aunque se aconseja no consumir por tiempos prolongados, ya que puede ocasionar gastritis o irritaciones en las paredes del estómago.

Para el hígado e intestinos

La menta se puede usar para estimular la función hepática y aumentar la secreción de bilis. Por ejemplo, se emplea para tratar cólicos abdominales y mejorar la indigestión si el hígado es “poco trabajador”.

Trata diarreas, síndrome del colon irritable y la enfermedad de Crohn. Ayuda a expulsar los gases del intestino y evita que los desechos se pudran o acumulen.

Para el aparato respiratorio

Al contener mentol aporta propiedades anticongestivas. También permite aumentar la sudoración y eliminar la congestión en la nariz. Se usa para la gripe y el resfriado, y también para reducir la fiebre.

Además, sus propiedades antivirales ayudan a superar enfermedades respiratorias de todo tipo.

Algunas personas aprovechan las bondades de la menta para tratar la bronquitis, la faringitis y el asma. Aquellos que han dejado de fumar o tienen mucha tos debido al cigarrillo pueden disfrutar de más suavidad en la garganta.

Para la circulación sanguínea

La menta tiene propiedades anticoagulantes gracias al eugenol y el ácido rosmarínico. Mejora la circulación de la sangre y trata ciertos trastornos relacionados como, por ejemplo, el dolor de cabeza.

Se puede usar también para reducir los síntomas del mal de altura porque permite un mayor aporte de oxígeno a las células y, al mismo tiempo, una mayor limpieza de las toxinas.

Usos externos de la menta para la salud y belleza

Para los dolores reumáticos

El aceite esencial de menta tiene la capacidad de reducir los dolores causados por el reuma gracias a las propiedades analgésicas del ácido salicílico. También se utiliza para combatir la migraña cuando afecta un solo sector de la cabeza.

Se deben realizar compresas con un paño embebido en el aceite de menta y aplicar en las sienes. Los dolores de espalda, musculares y cervicales, así como también las distensiones musculares, se pueden aliviar usando este remedio casero.

Para el mal aliento

Si sufres de halitosis la menta seguro es tu gran aliada. La sueles consumir en caramelos, pastillas o goma de mascar. Sin embargo, se pueden aprovechar sus bondades si masticas unas hojas de la planta previamente lavadas.

Tiene propiedades aromáticas que le otorgan un sabor fuerte. Y no solo es útil para eliminar el mal aliento, sino que también sirve en caso de boca seca, caries y gingivitis.

Para la piel

La menta tiene alrededor de 30 principios antisépticos y cerca de 40 antibacterianos. Es perfecta para tratar diversas anomalías dérmicas como, por ejemplo, heridas, picores y picaduras de insectos.

Se suele emplear a su vez en los eccemas y para las hemorroides inflamadas. Las mujeres pueden realizar lavados o baños de asiento de menta para tratar las frecuentes enfermedades genitales femeninas.

¿Y para cocinar?

La menta también tiene muchos beneficios a la hora de preparar nuestros alimentos. Su peculiar sabor picante y aroma penetrante y refrescante han sido las causas de empleo para la gastronomía desde la antigüedad.

Puedes usarla para condimentar:

  • Verduras cocidas
  • Sopas
  • Ensaladas
  • Zumos
  • Legumbres
  • Infusiones

 

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Categorias: Salud
Tags: Hígado, Menta, Piel, Salud