EL MACRISMO: DEMOCRACIA DE BAJA INTENSIDAD, DICTADURA DE CLASE.

EL MACRISMO: DEMOCRACIA DE BAJA INTENSIDAD, DICTADURA DE CLASE.

Desde la llegada del macrismo al poder vemos la aparición de una gran cantidad de indicadores que expresan un profundo grado de retroceso ideológico-político, una tendencia de descomposición del tejido social.
En efecto desde hace 10 meses estamos en un proceso de restauración neoliberal pero, al mismo tiempo hay una restauración de ideologías de corte fascista y de prácticas que implican un retorno a épocas nefastas de autoritarismo y terrorismo de estado.
El gobierno, en un primer momento, para legitimar sus políticas de ajuste, sostuvo un discurso acerca de la necesidad de “sincerar la economía” (lo que no era más que un oxímoron ya que ese discurso sobre sinceramiento era una construcción falaz), se dijo que las clases populares vivían una “fantasía” de consumo y que “no nos merecíamos” tener lo que teníamos (a pesar que en la campaña se dijo que los derechos que se tenían no se iban a perder y que lo que teníamos nos pertenecía); poco después, a las pocas semanas comienzan a verse los efectos de estas políticas recesivas, arranca el discurso de “la pesada herencia”, culpabilizando al gobierno anterior de los efectos de las decisiones políticas del actual. Resumiendo esta esquizofrenia en una frase podríamos decir que el relato del macrismo es: “Lo que tenés te pertenece; sincerémonos: lo que tenés no te lo merecés; lo que te pasa es culpa de la pesada herencia”
Estos movimientos discursivos buscan reforzar el consenso para seguir con las políticas de transferencia de recursos de los sectores populares a los sectores hegemónicos.
De Lenin para acá sabemos que todo gobierno es una dictadura de clase, esta dictadura se puede ejercer por consenso o por coerción; el macrismo llega por un consenso mínimo, construido sobre falacias y con el auxilio del blindaje de los medios de comunicación hegemónicos, cuyos intereses de clase coinciden con las políticas de gobierno. La virulencia del proceso de concentración económica, y la construcción de un consenso basado en engaños estrecharon los márgenes de maniobra para la conservación del consenso, lo que obliga al gobierno a un doble movimiento: por un lado ampliar y profundizar la batalla cultural provocando un giro a la derecha del “sentido común” y por otro prepararse para ejercer la coerción.
Notamos la existencia de discursos y prácticas en este sentido que rápidamente están acotando y limitando el ejercicio de prácticas democráticas. Tanto en el terreno simbólico como el material
1. En Lo Simbólico:
1.1. Acciones Reivindicativas Del Genocidio Y El Estado Terrorista
1.1.1. Las reuniones del Ministro de Justicia Germán Garavano con abogados defensores de los condenados por crímenes de Lesa Humanidad y del Secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj con familiares de genocidas.
1.1.2. El discurso del 25 de mayo del Intendente de Bahía Blanca, Héctor Gay, durante el que enunció el discurso de la Doctrina de la Seguridad Nacional que enunciaron los perpetradores de los genocidios latinoamericanos, volviendo a hablar de “enemigos internos” y de “subversión”.
1.1.3. Discursos enunciados por “Aparatos Ideológicos” de las clases dominantes (medios hegemónicos), como La Nación, editoriales reivindicatorios de los genocidios fundacional (Roca) y reestructurante (Videla), en sintonía con ello llamados al cese de los juicios por delitos de Lesa Humanidad, o la tapa del diario La Prensa del 26 de agosto hablando de un “Plan Subversivo”

1.2. Deshumanización del Otro
1.2.1. Construcciones simbólicas desde los medios hegemónicos y funcionarios de gobierno intentando demonizar al kirchnerismo (grasa militante, corrupción, etc.)
1.2.2. Declaraciones estigmatizadoras de toda la oposición al neoliberalismo como “K”, borrando la diversidad de matices y buscando construir una polarización de la sociedad en términos K-No K
1.2.3. Censura a periodistas y programas opositores al macrismo en la TV Pública y Radio Nacional
1.2.4. Llamado del fiscal Moldes a “desratizar la justicia”, utilizando una metáfora propia del discurso de los perpetradores de genocidios, en referencia a la eliminación de jueces y fiscales que no sean como él, esto es funcionales, serviles y genuflexos ante los intereses del poder económico neoliberal y del poder ejecutivo.
1.3. Censura, Arbitrariedades y Abusos contra Elementos Simbólicos
1.3.1. Una serie de abusos y arbitrariedades por parte de las fuerzas represivas son un claro indicador del cambio de funciones de las mismas, puestas nuevamente a cumplir funciones punitivas como un ejército de ocupación, haciendo uso y abuso del poder. Entre estos hechos podemos destacar:
1.3.1.1. La sentencia del Tribunal Supremo de Justicia de la CABA respecto a la constitucionalidad de los “controles sociales” (el pedido de documento arbitrario) facultando a las “fuerzas del orden” a operar arbitrariamente.
1.3.1.2. El retorno de los operativos de control sobre la población (ejerciendo el “lombrosismo” de hecho -parando por la calle a ciudadanos para pedirles documentos- por “portación de rostro” ó, como en la época de la dictadura, establecer retenes, demorando a los pasajeros de transporte público para solicitarles documentos)
1.3.1.3. El ejercicio concreto de la violencia simbólica contra lugares de memoria –destrucción de bustos del ex–Presidente Kirchner, sobreescritura de murales -pañuelos de Plaza de Mayo, recordatorio de Patricia Roisinblit, mural por la libertad de Milagro Sala- rotura de baldosas de memoria, desmantelamiento de la estatua de Zamba en Tecnópolis, etc.).
1.3.1.4. Acciones arbitrarias por parte de fuerzas represivas que implican un retorno a prácticas político-ideológicas propias del fascismo:
1.3.1.4.1. Impedir el derecho constitucional a la libertad de circulación a ciudadanos por llevar prendas de vestir que los identifican con el kirchnerismo, hacer bajar del transporte público a un ciudadano por llevar un cartel político denunciando el ajuste macrista, el acoso por parte de un grupo de globudos en un transorte público a una niña de 10 años por llevar una remera con la imagen de la ex-Presidenta Cristina Fernández (sin que nadie intercediera), etc.
1.3.1.4.2. Ejercicio del poder arbitrario por parte de miembros de las fuerzas represivas, sin más respaldo “legal” que el poder que le otorga el estado a través del derecho a portar armas, impidiendo la realización de actos que no son delitos, ni siquiera contravenciones: a) expulsión de una madre de un espacio público por amantar a su bebé, b) intentos de expulsar a una pareja de lesbianas de un transporte público (acción impedida por acción del resto de los pasajeros), etc.
1.3.1.4.3. Persecusión y espionaje en las redes sociales, censuras y cesantías de trabajadores estatales castigados por expresar públicamente sus ideas en contra de este gobierno, y/o a favor del anterior (violación del derecho constitucional a pensar y a expresar libremente las ideas)
1.3.1.4.4. Persecusión mediático-judicial a funcionarios del gobierno anterior mediante campañas de acción conjunta entre los medios hegemónicos y funcionarios que utilizan discrecionalmente sus cargos en el poder judicial mediante operaciones que se inician en los medios y se continúan en tribunales.
1.3.1.4.5. Vía libre para la operación de bandas nazis ligadas al gobierno macrista en Mar del Plata y la presencia de nazis invitados a la Casa Rosada.

2. En lo material:
2.1. Ejercicio de la violencia estatal
2.1.1.1. Represión a trabajadores como la ocurrida pocos días después de la asunción de Macri (Cresta Roja)
2.1.1.2. Represión a las marchas del Encuentro Nacional de Mujeres en Mar del Plata y Rosario
2.1.1.3. La represión y posterior homicidio a integrantes de una murga en el Bajo Flores
2.1.1.4. La tortura y amenazas por denunciar públicamente las torturas a integrantes de Garganta Poderosa
2.1.1.5. La tortura y homicidio de jóvenes de barrios carenciados, intensificados luego de la llegada del macrismo al poder
2.1.1.6. Las represiones a protestas de trabajadores y otros sujetos sociales como jubilados en Mar del Plata, Salta, Rosario, etc., etc.
2.1.1.7. “Tolerancia” desde el estado de prácticas homicidas (y discursos desde los medios haciendo apología del ejercicio de la violencia de clase) las mal llamadas “Justicia” por mano propia, una virtual naturalización de una Ley Del Talión desproporcionada, con el agravante que los medios de comunicación, impunemente, naturalizan estos delitos quitándole el encomillado a justicia (o llamando justiciero así, sin comillas, al asesino).
2.1.1.8. Utilización arbitraria del aparato punitivo, el caso paradigmático es la Provincia de Jujuy en donde el poder judicial, funcional al gobernador Morales, mantiene un régimen policial y persecutorio sobre la Organización Territorial Tupac Amaru, cuya máxima expresión es el encarcelamiento sin motivo de su máxima referente, Milagro Sala, y otra decena de Compañeras y Compañeros.

2.2. Ejercicio de la violencia paraestatal
2.2.1.1. Los atentados mediante balaceras contra locales partidarios de La Cámpora y Nuevo Encuentro
2.2.1.2. Allanamiento a la sede del Diario Tiempo Argentino
Como se puede apreciar en estas acciones descriptas arriba (y en muchas otras no incluidas aquí como la reintroducción del prólogo de 1986 al Nunca Más el que enuncia la Teoría de los Dos Demonios, las declaraciones banalizando el número de víctimas del genocidio por funcionarios del estado –Lopérfido, Avruj y el propio Macri, la eliminación del control civil sobre las FF.AA., el otorgamiento de permisos a la Secretaría de Inteligencia para hacer espionaje interno, el establecimiento de un nuevo protocolo de seguridad, la enunciación de la intención que las FF.AA. se involucren en la represión interna, etc.), son indicadores de la vuelta al poder del estado de la Doctrina de la Seguridad Nacional que sostiene la hipótesis de que la propia población es el enemigo (enemigo interno), la convicción que las fuerzas de seguridad y armadas deben comportarse cumpliendo funciones punitivas operando como una virtual fuerza de ocupación (como se vio en Rosario en el Encuentro de Mujeres), y la convicción que no podrán sostener mucho tiempo más estas virulentas políticas de expoliación y transferencia de recursos desde los sectores que menos tienen y más necesitan a los que más tienen y menos necesitan sin aplicar la coerción violenta masiva llegando, incluso a perpetrar crímenes de Lesa Humanidad e incluso un nuevo genocidio. De allí la acción de la construcción simbólica de la otredad negativa hacia los opositores, para legitimar el ejercicio de la violencia sin oposición, como ocurrió en los ’70.
Un ejemplo de lo que estoy diciendo es un proceso de acción psicológica que se viene dando desde los medios de comunicación y que es muy peligroso:
1. Para encubrir la corrupción de los funcionarios del actual gobierno se crea la imagen de la “corrupción K” naturalizando la falaz idea que los “K son todos chorros” mientras los medios ocultan deliberadamente el saqueo neoliberal (igual que en los ‘7º y en los ’90)
2. Se crea la imagen que es bueno y deseable que “gente bien” haga “justicia” matando a sangre fría y por mano propia a ladrones
3. Los K son ladrones y es bueno y deseable matar ladrones
4. Ya están creadas las condiciones ideológico-simbólicas justificadoras del genocidio…
Por otro lado, en todos los crímenes de masa los perpetradores justifican sus actos como “autodefensa” ante un ataque de un enemigo construido como el mal absoluto, los medios hegemónicos están difundiendo la mentira de un inminente ataque y/o intento de golpe de estado contra el gobierno de Macri para justificar la represión que ansían desatar, ya hace unas semanas hicieron esto en Mar del Plata, para acallar una protesta por la presencia de Macri, reprimieron mintiendo sobre un supuesto ataque a pedradas contra el vehículo que lo trasladaba, ataque oficialmente desmentido por el propio Jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
No es de extrañar que todo esto suceda ya que Macri es integrante y representante de la clase social más beneficiada por el genocidio, pertenece a la élite que fue la patronal de los genocidas…
Estábamos en democracia pero Cambiamos…

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