Encuentro lúdico: Kremlin… ¿de regreso a Octubre?

Encuentro lúdico: Kremlin… ¿de regreso a Octubre?

Este mes presentamos un muy divertido juego, creado durante la última etapa de la Guerra Fría y reeditado en estos años de crecientes tendencias multipolares en la geopolítica global. Cuando fue lanzado, el conflicto entre el campo capitalista y comunista ordenaban un mundo que era bipolar. En ese marco, esta creación lúdica era también una sátira “occidental” sobre la dirigencia política soviética.

El juego nos invita a representar a una facción en el Politburó, el órgano de gobierno y dirección del Partido Comunista de la URSS (PCUS). Ganará quien controle al Secretario General del partido durante tres desfiles conmemorativos de la Revolución de Octubre. ¿Cómo lograrlo? Es lo que lo hace muy divertido.

La trama involucra de tres a seis jugadores. Encarnando una facción, intentaremos manejar a los dirigentes que ocupan los cargos claves, asignándoles secretamente puntos de influencia, de 10 a 1. Es imposible saber a quien controla cada facción y si esos personajes podrán llegar a estar en posiciones de poder o no… y esto puede modificarse imprevista y radicalmente en cualquier momento.

Estos cambios bruscos se deben a que los políticos son controlados por la facción que declare más puntos de influencia sobre él. Declarar influencia nos permite tomar las decisiones propias del puesto que ocupan los funcionarios en el gobierno. Pero nunca declares toda tu influencia de una sóla vez, o ese dirigente será víctima de las otras facciones y será exiliado forzozamente a un gulag siberiano tras sufrir una purga -como en la década de 1930-, enfrentará juicios sumarísimos o terminará muerto. Ante las crecientes vacantes por estas “causas de fuerza mayor”, nuevos candidatos y dirigentes irán surgiendo desde el Pueblo.

Por otra parte, el juego le otorga mucha importancia a la edad de los políticos. Para entender esto, debemos enmarcarlo históricamente. Cuando fue publicado Kremlin en 1986, Gorbachov era desde hace poco el nuevo líder de la Unión Soviética. Sus dos antecesores inmediatos apenas duraron uno o dos años en el máximo cargo antes de fallecer. Y antes que ellos, Brezhnev había dirigido los destinos de la superpotencia desde 1964, también hasta que su muerte se interpuso.

Y dado que dirigir el PCUS en medio de la Guerra Fría genera fuertes tensiones, las responsabilidades que asumen los políticos les provocan estrés, acelerando su envejecimiento, pudiendo enfermar y hasta morir al acumular tres lesiones. Si bien las edades iniciales de los políticos varían entre los 50 a 80 años, cuanta mayor edad y más enfermos estén los dirigentes, mayores serán las chances de que sufran recaídas. Pero una internación en un sanatorio estatal al cuidado del esmerado personal médico, les dará chances de recuperación física. Aunque estar fuera del Kremlin tiene sus costos políticos y las otras facciones podrán aprovecharlo…

Aumentando las herramientas de conspiración, cada facción también recibe cartas de intriga. Algunas provocan fallecimientos prematuros. Otras, son muy útiles para rehabilitar políticos purgados, obtener un guardaespaldas o para permitir volver del sanatorio y poder saludar en el desfile militar de la Plaza Roja y acercarse a la victoria, a pesar de estar internado para intentar curarse o al menos no morir. Cada una de las 10 u 11 rondas se componen de ocho fases y culmina con el desfile anual del Ejército Rojo en Moscú. Y representan la década de 1950, años finales del estalinismo (1924-1953) y el posterior proceso de desestalinización.

kremlin

La divertida dinámica del juego se ve enriquecida con los mecanismos de envejecimiento e influencia, sencillos e ingeniosos, e incluso es acompañada con humor a través de los nombres de los personajes. Las intrigas, simulaciones, negociaciones y traiciones son el punto fuerte del desarrollo de un juego altamente rejugable. En pocas palabras, altamente recomendable tanto para gamers que les gustan los juegos con variables imprevisibles y poco azar, como para los que gustan de jugar a “conspirar” y armar “roscas”.

La edición original de Kremlin, que abordamos en la nota, fue realizada por Fata Morgana en Suiza en 1986. En Buenos Aires, puede jugarse en Conexión Berlín Juegos, donde próximamente estarán recibiendo la reciente y última versión. En 2013, la norteamericana Jolly Roger Games reeditó el juego, tras 25 años de permanecer discontinuado. Incorpora componentes de mayor calidad y dos modos de juego: con históricas figuras de 1920 como Lenin, Trotsky y Stalin -tomadas de la reedición de AH de 1988-, y con personajes modernos que incluyen hasta a Vladimir Putin. El actual resurgir de Rusia no abre regresos a octubres rojos… pero llega a provocar que en “occidente” se revivan los fantasmas del oso ruso ¡hasta en los juegos de mesa!

J.L.F.

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