Francia bajo Estado policial por manifestaciones contra reforma laboral

Francia bajo Estado policial por manifestaciones contra reforma laboral

El gobierno francés retrocedió en su posición de impedir las manifestaciones sindicales y admitió el derecho de los trabajadores a marchar este jueves por las calles de París contra la reforma del Código de Trabajo.

Después de varios días de una dura pulseada entre el gobierno y los sindicatos, el Ministerio del Interior finalmente aceptó el derecho de manifestarse contra la reforma del Código de Trabajo, convocatoria lanzada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y otros sindicatos que desafían el proyecto conocido también como “Ley El Khomri”.

Sin embargo, las manifestaciones se realizarán bajo fuertes medidas de seguridad y a lo largo de un recorrido impuesto por el Ministerio del Interior, con partida y llegada en la Plaza de la Bastilla, después de una distancia limitada a aproximadamente un kilómetro.

La aprobación se produjo al final de una mini-cumbre entre los interlocutores sindicales y sociales y el Ministerio del Interior, a cargo de Bernard Cazeneuve. Cazeneuve también autorizó la undécima manifestación del 28 de junio “con modalidad a discutir con la Prefectura” de París.

Poco antes, en el Consejo de Ministros, el presidente, Francois Hollande, seguía repitiendo que la marcha no se podía hacer.

“La libertad de huelga y de manifestación son dos derechos fundamentales, pero al mismo tiempo hay que evitar el daño del bien público y garantizar la seguridad de las personas: cuando estas condiciones no están garantizadas no podemos autorizar” a los sindicatos a salir a las calle, afirmó el presidente que, poco después, cambió de opinión.

Este miércoles, la Prefectura de París anunció la prohibición categórica de las manifestaciones. Motivo?: con la policía decididamente implicada en la gestión de la seguridad de la Eurocopa 2016 y con la alerta terrorista, abrir un “tercer frente” social aparecía como más arriesgado, especialmente a la luz de la violencia ya perpetrada el 14 de junio en París. Una disposición directamente impartida por el primer ministro, Manuel Valls.

Inmediatamente, sin embargo, la decisión generó protestas y reacciones indignadas. Muchas cadenas de noticias recordaron que la última vez que se censuró una movilización sindical fue en 1962. Eran tiempos de la guerra de Argelia y el Premier no era Valls, sino el gollista Michel Debré.

Incluso, en esa época, a la cabeza de la Prefectura de París estaba el controvertido Maurice Papon, que luego fue condenado por su participación en el colaboracionista régimen de Vichy y la expulsión de los judíos a los campos de exterminio. Un paralelo embarazoso, que tal vez contribuyó a la inversión de la ruta por la vía ejecutiva socialista. Al final de la reunión con Cazeneuve, el líder de la CGT, Philippe Martínez, anunció el acuerdo condicional del gobierno para la manifestación.

“Le dijimos al ministro que no podíamos cancelar. Vamos a estar presentes en el evento”, dijo Martínez, hablando junto a otro dirigente sindical, Jean-Claude Mailly, de Fuerza Obrera. Aunque limitada al recorrido Bastilla-Port de El Arsenal-Bastilla, la marcha se realizará. Y esto ya es un logro notable para las organizaciones sindicales y sociales que en los últimos días habían rechazado “categóricamente” la solicitud de la Prefectura que se conformaran con una “reunión estática” en la Plaza de la Nación.

Ansa

Califica esta publicación

Comentarios

comentarios