Lectores Cuidados. ¿Plagio de Clarín al gobierno?

Lectores Cuidados. ¿Plagio de Clarín al gobierno?

BullUn gran filósofo alemán, un tal Shisberg o algo así ( no soy bueno recordando apellidos alemanes ) decía en una de sus reflexiones allá por el siglo XIX, que no hay mentira mas peligrosa que la verdad ligreamente tergiversada.

Uno piensa que es lo que hace Clarín en forma permanente y en la edición del 1 de Junio llegan al podio  poniendo a Marcó del Pont como sospechosa de corrupción, siendo la propia nota la que instala dicha sospecha, acusándola de encargar billetes de $100 a Ciccone cuando era presidenta del Banco Central. Una persona normal inmediatamente pensaría: ¿ y que tendría que pedirle la presidenta del Banco Central a una imprenta que imprime billetes?, ¿sandwichs de mortadela?.Aclarando que en la nota no hay ninguna denuncia acerca de sobreprecios ni nada ilegal, se denuncia sólo la compra de los mismos.

Como los lectores de Clarín no suelen preguntarse estas cosas, es de suponer que Marcó del Pont ya pasó a ser una montonera, marxista y corrupta sin mas trámite que haber sido mencionada por el gran diario argentino.

Si bien las tergivresaciones son moneda constante en Clarín, lo fundamental de su «estrategia» es la omisión.  Simplemente omiten las noticias que suponen pueden llevar a sus lectores a tomarse el trabajo de pensar por si mismos, o sea tocarse el aro que llevan en la nariz desde el cual Clarín los conduce a dónde quiere.

¿Cuántos lectores de Clarín saben que La Rue el relator guatemalteco de las Naciones unidas en libertad de expresión es un ferviente defensor de la ley de medios?, ¿uno?, ¿dos¡, ¿quince?.

Sin ir mas lejos en la misma edición del 1 de Junio omitieron la carta del papa Francisco al Juez Zaffaroni por la inauguración del Congreso Penal, dónde entre otras cosas pone en tela de juicio el aumento de penas como estrategia de reducción del delito y critica a los medios que siembran pánico respecto a los echos de inseguridad.

Analizando básicamente esto podemos inferir que Clarín inauguró hace ya bastante tiempo el concepto de «lectores cuidados», es decir cuidan que algunos lectores (los no muy avispados) sólo se informen de manera parcial de los hechos, y en su exceso de celo por «cuidarlos» no dudan en censurar ni omitir a nadie, aunque se trate del Papa.

Informar desinformando no deja de ser un agudo esfuerzo intelectual que realizan diariamente desde la redacción de Clarín, para regocijo de sus lectores avispados que lo eligen precisamente por eso, mientras a sus «lectores cuidados» los llenan cada día un poquito mas de odio, ignorancia e indignación.

 

Neomonstruo.

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