Lo que la tapa de Clarín nos informa, sin que el Diario quiera

Lo que la tapa de Clarín nos informa, sin que el Diario quiera

A propósito del ‘lema’ que usó Clarín hace unos años, “la realidad se puede tapar o hacer tapa” (bastante cínico viniendo de un diario que tapó deliberadamente  las atrocidades de muchas dictaduras, entre tantas otras cosas…), no pude dejar de notar que hay un dato, uno en particular, que la tapa de Clarín nos dice a través del tiempo y que, por fin, es realmente fiel. Un dato del diario que realmente es digno de confianza. Ese dato 100% confiable es, su precio.

Y es que, observando las diferentes tapas de Clarín a través del tiempo (algo para lo que hoy no precisamos una hemeroteca, necesariamente. Existe esa aplicación que sacó el susodicho diario, “la tapa del día que naciste”, que nos permite ubicar cualquier tapa desde su creación en el año 1945), en todas ellas, por razones obvias, figura el precio de tapa. Al respecto, hay que destacar que el precio de un diario, algo tan masivo (tiradas medidas en miles), y con tantos competidores reales y potenciales, nos permite asumir que el precio del diario es un “buen precio de mercado”, esto es, que refleja adecuadamente los vaivenes de la Demanda. Y lo que es más, el precio del diario parece tener una alta correlación con el nivel general de precios (siendo que el aumento de ese nivel general de precios  es lo que se entiende por ‘inflación’). Razonablemente, a medida que aumenta el costo de insumos, lo que se debe pagar a dueños y empleados, etc., el precio del diario deberá aumentar más o menos en la misma relación. Entonces, podemos decir que el precio de Clarín es un buen indicador de la tendencia del aumento general de precios o inflación *1.

Luego, usando este dato fiel como indicador de tendencia, podemos intentar ver cómo aumentó el precio del diario (y cómo podemos inferir que aumentaron los precios en general en dicho período), para intentar ver la inflación de diferentes períodos de nuestra historia moderna. Y sacar conclusiones sobre quienes tuvieron un mejor resultado en la “lucha” contra la inflación *2.

Ahora, vale aclarar cómo haremos esa comparación. Tomaremos el precio de tapa de Clarín de un día de semana*3  del inicio de gestión de gobiernos con un período de tiempo razonable (de 4 años o mayor), hasta su último día de ejercicio del poder, tomados a partir de 1976. Estos gobiernos a comparar son: La última dictadura militar (1976-1983), el gobierno del Dr. Alfonsín (1983-1989), el menemismo (1989-1999) y finalmente el kirchnerismo (2003-2015). Además, lógicamente, cuando haya un cambio de moneda (obligado por la circunstancia del aumento de inflación que así lo amerita, aunque hoy no se recuerde algo así porque la última vez que sucedió fue en el fin del Austral, allá por 1991), se transformará el precio por la nueva moneda, con lo cual el cambio será acumulativo.

Así, tenemos que en gobiernos con ministros de economía de tendencia liberal (supuestamente, los más idóneos a la hora de combatir la inflación y de forma inmediata, al menos en el discurso),  han tenido peores (muchísimo peores, en realidad) resultados al respecto que el gobierno kirchnerista, donde el precio de tapa del Diario apenas aumentó sólo un 900% en 12 años y medio.  O sea, el precio aumentó a 10 veces lo que era originalmente (de  1,50$ que valía en mayo de 2003, a 15$ el día de la asunción de Mauricio Macri).

¿Por qué digo ‘sólo’ aumentó 10 veces? Porque durante los 7 años y medio de la dictadura militar el precio de tapa del diario aumentó nada menos que 2727 veces (¡en casi la mitad de tiempo!). Durante el alfonsinismo aumentó 8333 veces. Y durante los 10 años y medio del menemismo, aumentó unas 143 veces (sí, muchos no lo recuerdan cuando se alude al período de Menem, pero durante los primeros 4 años de su gestión hubo una altísima inflación, que sus expertos económicos no pudieron controlar pese a ufanarse de tener reservas en “oro y dólares” producto de gigantescos créditos -endeudamiento-  que solicitaron en sus primeros momentos). Si tenemos en cuenta que en varios de esos años de tener a neoliberales como ministros de economía, los aumentos de salarios estaban virtualmente congelados o muy por debajo del aumento de precios, se puede apreciar que el impacto en el trabajador medio de la inflación en esos años fue especialmente doloroso.

A quien le guste la idea de verificarlo, como ya se ha dicho, están las tapas (y sus precios respectivos) al alcance de todos. Quizás, y esto es inevitable, pude haber cometido algún error, o muchos (soy humano, no importa cuántas revisiones haga puedo cometer más de uno); pero quiero resaltar que la comparación entre los períodos de gobierno liberales con respecto al período kirchnerista es tan pero tan extrema, que realmente es razonable suponer que un ajuste o corrección no cambiará gran cosa la conclusión a la que todos podemos arribar, después de ver estos datos.

Como nota final… muchos recordaran que uno de las grandes promesas de campaña del Presidente  Macri fue combatir la inflación. Al margen de los datos oficiales por todos conocidos, que nos dicen que la inflación en estos primeros meses de su gestión ha sido record con respecto a muchos años atrás, podemos hacer el mismo ejercicio de observar la evolución del precio de Tapa de Clarín; que aumentó de 15$ el día de su asunción, a 20$ en los primeros días de Junio. Un 33% de aumento, en solo 6 meses (lo que, anualizado, es decir, calculando cuánto sería el aumento porcentual en un año si se mantiene la tendencia actual, sería más del 75% de aumento. La cuenta es bastante sencilla, ya que solo multiplicamos el índice acumulado en 2 semestres: 1,33 x 1,33 – 1 = 0,7689). Dejo al lector su análisis al respecto.

*1: aunque lógicamente, no pretendemos ni podemos pretender que sea el reflejo exacto, porque hay perturbaciones que solo impactan en el precio de este producto en particular, como sucede con cualquier cosa; por ejemplo, cuando la ‘compra’ polémica del gigantesco ‘Papel Prensa’ durante la última dictadura militar, el costo del papel (y de la producción en general de Clarín) se redujo significativamente, y luego esto puede haber impactado en un precio que aumentó menos que la media; pero teniendo en cuenta que es un indicador del aumento general de precios mucho más cercano a la inflación que otros.

*2 : es de destacar que la inflación, aquí, el aumento de precios nominal o ‘literal’, no es lo único que debería tenerse en cuenta para ver la buena gestión o no de un gobierno al respecto. Mucho más importante es la evolución del salario real, esto es, cuantos productos y servicios puede consumir un asalariado en un momento dado, más allá de los precios nominales; pero el dato de inflación nominal sólo, ya es muy útil.

*3 : no tomamos el precio de tapa del día Domingo, porque suele ser más grande la edición en cantidad de hojas, y tener un precio más alto que durante el resto de la semana, aunque lógicamente ese precio baja el Lunes siguiente.

Pablo Martínez Leguizamón.

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