“Se cambió el eje de la economía, se pasó del ámbito real al ámbito ficticio- financiero”

“Se cambió el eje de la economía, se pasó del ámbito real al ámbito ficticio- financiero”

El pasado 10 de diciembre Mauricio Macri asumió como presidente del país y a partir de ese momento se iniciaron una seria de políticas económicas que, según explicó el sociólogo magister en economía, Pablo Manzanelli, van en detrimiento de los trabajadores. Señalo que estamos inversos en una fase recesiva y que con estas medidas será muy difícil salir. A continuación los puntos más importantes de la economía del 2016.

Pablo Manzanelli, es sociólogo, especializado en economía, becario en el CONICET que también se desempeña como investigador en el Área de Economía y Tecnología de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y en el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA).

En diálogo exclusivo con Política Argentina explicó los 12 meses de la gestión de Cambiemos; las transformaciones que se dieron respecto al gobierno anterior; los ganadores y perdedores de estas medidas y las perspectivas futuras. Recordó que Mauricio Macri se encontró con el problema de la restricción externa (falta de dólares) pero que en vez de optar por un cambio progresivo, la salida fue por derecha, con ajuste de la demanda.

¿Cómo definís en términos políticos-económicos a esta gestión?

En términos generales lo que nosotros vemos desde CIFRA y FLACSO es que se puso en marcha es un desplazamiento de los propietarios de capital, de la inversión en la economía real hacia la valorización financiera de capital. Esto se ve reflejado en el aumento de la deuda externa, que es clave para el proceso de valorización financiera, la cual calculamos que en los primeros 10 meses del año fue de 52.000 millones de dólares, si tenemos en cuenta que el Gobierno Nacional emitió 42.000 millones y después entre las provincias y empresas privadas emitieron alrededor de 12.000 millones de dólares.

La segunda variable para analizar este nuevo esquema económico tiene que ver con la tasa de interés, que fueron altas. En este sentido el activo financiero por excelencia fueron las LEBACS, que permitieron rendimientos en dólares en el 23 por ciento desde diciembre del año pasado, lo cual es sumamente elevado en términos locales e internacionales. En ese contexto y ante la falta de inversiones productivas lo que sucedió es que cambio el eje de la economía, del ámbito real al ámbito ficticio financiero que se expresa, además, en una elevada fuga de capitales.

Por otro lado en términos sociales o políticos esto se ve reflejado en un cambio del bloque que ejercía la hegemonía en términos de las fracciones dominantes de capital. El Gobierno de Macri pasó a representar los intereses fundamentalmente del capital financiero internacional y extranjero. Esto empezó a generar fuertes contradicciones en el poder económico, estando en tensión con los grupos locales, como Arcor o Techint, que pasan a estar agrupados en un bando no opositor pero si de fuertes tensiones. Entonces aparece un Massa que empieza a representar a los grupos locales.

Vos recién hablabas de la economía real pero… ¿Qué aéreas son las más perjudicadas a partir del inicio de Cambiemos?

Las dos áreas más perjudicadas que se contrajeron fueron la industria y la construcción. Esto se debe a varias razones, la primera tiene que ver con que este año se profundizó la apreciación del tipo de cambio a pesar de la devaluación, la fuerte elevación de los precios hizo que baje la competitividad externa de las industrias.

El segundo elemento importante tiene que ver con la apertura comercial que generó un aluvión de  bienes importados, que fueron muy importantes, sobre todo en bienes de consumo final y vehículos. Hubo un incremento en un 20 por ciento en las cantidades importadas de estos bienes en un contexto local de baja de consumo, lo que implica que buena parte de la producción local se sustituyó con importaciones y eso hizo caer la producción.

Por otro lado hay una ausencia notable de políticas industriales orientadas a fomentar la producción. En conjunto estos tres elementos hacen caer a la industria. La construcción, por ejemplo, también se desplomó por la  caída de la obra pública. Todo esto generó un contexto de baja de la actividad, cuando en la visión oficial estaba la idea errada de que saliendo del cepo cambiario iba a aumentar. Además esto se vio reflejado en el nivel de empleo.

¿Cuáles son las perspectivas futuras de este panorama?

Lo que se ve es que se acumularon muchos problemas y tensiones para llevar adelante los planes del Gobierno y uno empieza a pensar que se les estrecha el margen de acción  porque acumularon una deuda importante, aumentaron el déficit, porque no resolvieron los problemas que decían que iban a resolver y eso generó un cambio de expectativas sociales en términos de cómo va la economía, que posiblemente perjudique perjudicar al Gobierno. Por otro lado está la idea de que la gestión va a activar el consumo y efectuar más gasto por las próximas elecciones, pero mi impresión respecto a eso es que los efectos que puedan tener van a ser limitados dado que estamos inversos en una fase recesiva y veo muy difícil que se salga si mantiene las políticas actuales. En ese escenario mi visión es pesimista respecto al corto plazo y más aun al mediano y largo plazo.

Pese a que ya se cumplió un año del inicio de la gestión de Cambiemos, desde el Gobierno sostienen que muchas de las medidas tomadas se deben a cómo el kirchnerismo había dejado la economía ¿Qué responsabilidad consideras que tuvo la gestión de Cristina Fernández para que se inicie este proceso económico?

En términos económicos había una crisis de restricción externa que tenía que ver con que el tipo de crecimiento de la economía generaba una fuerte presión del sector externo por la vía de la importaciones industriales, energéticas y por la fuga de capitales. Este es el problema real que recibe la gestión de Macri, que en realidad  hubiera recibido cualquier gobierno y que le tenía que dar algún tipo de solución. Las hay más complejas, de largo plazo o que implican implementar políticas estructurales que apuntan a generar un crecimiento y desarrollo industrial. Y por otro lado está la solución de corto plazo que tiene que ver con la salida que buscó el macrismo. Para la gestión actual la restricción externa era fruto de una sobre expansión del consumo y gasto público que generaba un desequilibrio de la oferta y la demanda en la economía y eso había que resolverlo ajustando la demanda, en vez de efectuar un cambio en la matriz productiva. Entonces la solución fue por derecha, de ajuste de la demanda, y esa es la solución parcial a la que le adiciona un esquema de valorización financiera en la cual resuelve buena parte de los problemas de restricción externa iniciando un ciclo de  endeudamiento externo que tenía como posibilidad el hecho de que la economía argentina tenía un bajo nivel de deuda.

Esta no era la única solución posible. El problema que había registrado el Gobierno anterior tenía que ver fundamentalmente con una falta de estrategia industrial. Se salió por la vía más negativa para la clase trabajadora que es la vuelta al neoliberalismo, que trae aparejado la caída del salario, el empleo y el aumento de la pobreza.

por Giuliana Fernández

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