TANIA LA GUERRILLERA.    “la Flor del Río Grande”.

TANIA LA GUERRILLERA.    “la Flor del Río Grande”.

El pueblo boliviano la convirtió en leyenda y se dice que sale del río cuando hay niebla con una gran cesta de flores y frutas.

“Lo mas valioso que un hombre posee es la vida, se le da a él solo una vez y por ello debe aprovecharla, de manera que los años vividos no le pesen, que la vergüenza de un pasado miserable y mezquino no le queme y que muriendo pueda decir: He consagrado toda mi vida y mi gran fuerza, a lo más hermoso en le mundo, a la lucha por la liberación de la humanidad.” (Tamara Bunke, “Tania la Gerrillera”).

Hace 50 años, un 31 de agosto, en la selva boliviana, un pelotón de soldados del ejército boliviano aguarda escondido en la maleza a un grupo de guerrilleros a que crucen un torrente. Tras 10 horas de espera, un grupo de combatientes revolucionarios al mando del comandante Juan Vitalio Acuña Núlez, “Joaquín”, y guiados por un campesino traidor que les fue llevando a ese lugar. Cuando el agua, al cruzar el río, les cubre hasta medio cuerpo, arrancó una balacera que con ametralladoras mató a la mayoría de los guerrilleros. Una de las balas atravesó el corazón de Tania, que se agarra el pecho y cae su cuerpo, siendo arrastrado por el torrente. Fue la única mujer entre un ejército de barbudos revolucionarios; convirtiéndose invevitablemente, en un mito.

Haydée Tamara Bunke Bider, “Tania la Guerrillera”, había nacido un 19 de noviembre de 1937, en Argentina. Hija de Erich Bunke, alemán, y de Nadia Bider, polaca; ambos comunistas que tuvieron que emigrar, junto a su pequeño hijo Olaf, hacia Argentina en 1935 huyendo del régimen fascista de la Alemania nazi de Adolf Hitler.
Con la caída del nazismo los padres decidieron volver a Alemania y con 18 años fue admitida en el Partido Sociailista Unificado de Alemania. (PSUA) dentro del Departamento de Relaciones Internacionales tanto por su intelecto como su dominio del español, alemán, francés, inglés e italiano. Conociendo al Che Guevara cuando éste visitó la República Democrática Alemana . Sirviendo al Che como intérprete en varias ocasiones, captando éste enseguida las cualidades de la joven argentina-alemana.

En 1961 viajó a Cuba, estudiando periodismo en la Universidad de La Habana y trabajó en el Ministerio de Educación, en el ICAP y en la dirección nacional de la FMC. En La Habana se la vio vestir de uniforme de miliciana, actuar en defensa del triunfal proceso revolucionario cubano, participar en las campañas de alfabetización, trabajando en los sindicatos y dentro del grupo de estudios de la realidad argentina.
Los argentinos que vivían en Cuba organizaron una reunión festiva, donde el Che Guevara propuso a debate la necesidad de la lucha armada en Latinoamérrica y quedaron para una siguiente reunión. En la citada reunión, algunos discreparon, entre ellos estaba Tamara Bunke, que abandonó la reunión.

Durante los primeros meses de 1964, Tamara Bunke recibió un intenso entrenamiento en Cuba, transformándose en un eficiente espía , y al finalizar fue citada por el Che en su oficina del Ministerio de Industria donde le explicó su misión futura.

El 9 de abril de 1964 partió hacia Europa utlizando un pasaporte a nombre de Haydée Bider González, con la misión de tomar fotos de una aldea en la frontera italo-alemana y de un matrimonio de ancianos, para mostrarlos como si fuera su pueblo de nacimiento y sus padres. Comenzaba así, una vida difícil y secreta: debe montar una personalidad falsa y vivir en medios hostiles tanto a su ideología como a sus costumbres. El 5 de agosto viaja a Frankfurt, para aprender los hábitos y modos de la República Federal Alemana (RFA), como una etnóloga argentina de nombre Laura Gutiérrez Bauer.
Bajo el seudónimo de Laura Gutiérrez Bauer, se trasladó seguidamente a Bolivia, cumpliendo órdenes sobre la secreta misión encargada por la dirección del gobierno revolucionario cubano -y particularmente por el Che- de establecer relaciones tanto con la clase gobernante como con el Ejército de Bolivia, a donde llegó a finales de 1964, para crear una condiciones mínimas para abrir un frente guerrillero. El 20 de enero de 1965 ya había logrado formalizar su situación definitiva en Bolivia moviéndose dentro de los altos círculos bolivianos como una persona emergente , y contrajo matrimonio con Mario Martínez, hijo de un importante ingeniero de minas boliviano, con lo que logró legalizar su radicación definitiva en Bolivia y le permite también desprenderse del acoso masculino que tanto detestaba.

En 1966 se le otorgó la militancia del Partido Comunista de Cuba (PCC) por su conducta y su trayectoria como luchadora y revolucionaria consecuente. Comienza entonces una nueva preparación para la nueva y difícil etapa. Plasmando sus sentimientos con estas poéticas palabras que su propia vida dará respuesta:

“Dejar un recuerdo.
¿Con qué he de irme, cual flores que fenecen?
¿Nada será mi nombre alguna vez?
¿Nada dejará en pos de mí en la tierra?
Al menos flores, al meno cantos…
¿Cómo ha de obrar mi corazón?
¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar en la tierra?”

Y recibe nuevas instrucciones del Che, como viajar a Argentina en misiones secretas y acompañar a Regis Debray y a Ciro Bustos al campamento guerrillero radicado en Bolivia. Colaborando con la guerrilla, ayudando a recibir a nuevos combatientes y en su posterior traslado hacia la zona guerrillera. Vinculándose definitivamente a la guerrilla, bajo las órdenes directas del Comandante Juan Vitalio Acuña Núñez, “Joaquín”, en la selva boliviana.

En abril de 1967, este grupo de la retaguardia dirigido por “Joaquín”, perdió contacto con el resto de la guerrilla encabezada por el Che y a pesar de los esfuerzos de unos y otros por reagruparse no lo lograron. Cuando el grupo guerrillero, en donde se encontraba Tania, cayeron en una emboscada mientras cruzaban el vado de un río, el 31 de agosto de 1967. El Che y sus compañeros, sin saberlo, se encontraban  a un kilómetro de ellos.

El cadáver de Tania fue arrastrado por el río y hallado por unos soldados bolivianos el 6 de setiembre. Al día siguiente trasladaron sus restos hacia el Regimiento Pando y el 8 fue enterrada en una ataúd de madera. Seis semanas después caería también el Che.

El pueblo boliviano, que convirtió a Tania en leyenda, sigue colocando flores en la tumba anónima del recóndito paraje andino donde entregó, generosamente, su valiosa vida por la liberación de la humanidad.

La fosa donde fue escondida no fue encontrada hasta 31 años después por los cubanos  Noel Pérez, geofísico,  y  Roberto Rodríguez, arqueólogo, el 19 de setiembre de 1998. Y desde este año los restos de Tania descansan en el mausoleo erigido al Che y sus compañeros, en la ciudad de Santa Clara.

 

Tania Vive, y la Lucha Sigue.

 

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